martes, 12 de mayo de 2026

LA ALEGRÍA DE LO SENCILLO

 Nunca tiro nada, nunca.

Tejí un tapete de azules.

Lo guardé.


Esta tarde lo cosí 

a un árbol seco y bello.

He vibrado.


Ahora vuelvo a hacerlo, 

en silencio deseado,

contemplándolo.


Es preciso vibrar, al menos, una vez al día.

Unas veces se vibra con el cuerpo; otras, con el alma.



No hay comentarios:

Publicar un comentario